jueves, 4 de septiembre de 2014

IMPACTO AMBIENTAL


Los salares son cuencas cerradas donde queda almacenada el agua, donde a lo largo de miles de años se han concentrado minerales y elementos químicos que fueron arrastrados por la lluvia desde las laderas montañosas.
"La existencia de costras sólidas de sal es sólo una característica superficial que está presente en algunos
salares, pero no es representativa de la complejidad del sistema. Un salar tiene asociado un cuerpo
subterráneo de salmuera que lo alimenta, y tiene diferentes 'facies' de sales en profundidad, como cloruro de sodio (halita), cloruros y sulfatos de potasio y magnesio, y otros sulfatos y carbonatos", explica el doctor Fernando Díaz, geólogo forense y ambiental independiente.
Como toda actividad minera, la explotación de litio no deja afuera la preocupación por el impacto
ambiental y social de exploración y de extracción. Quizás un debate importante surge de este mineral en
particular por ser hoy uno de los elementos primordiales en la evolución de automóviles eléctricos y
aparatos electrónicos con bajo consumo energético, y en este sentido, su explotación gana adeptos en la mitigación del cambio climático y en el esfuerzo por revertir el calentamiento global.
El impacto ambiental de la extracción de litio no es por esto de menor envergadura que otros metales, ni
tampoco deja de ser un importante factor en la discusión sobre el uso del territorio, cuando existen por
ejemplo, reclamos sobre los mismos por comunidades originarias. Es en este sentido por ejemplo,
encontramos resistencia de comunidades indígenas en Argentina, que piden la suspensión de varios
proyectos de explotación de litio, por encontrarse en sus legítimos territorios.
Los principales impactos ambientales de la extracción de litio no difieren en gran medida de la extracción
de otros minerales: consumo y contaminación de agua, impactos en el paisaje, introducción de caminos de exploración en ecosistemas sensibles, instalación de infraestructura, impacto en la flora y fauna de la
actividad industrial donde antes no la había, generación de residuos sólidos y químicos, etc.
El litio reacciona con el vapor de agua, con el nitrógeno, el oxígeno y en el aire. Cuando entra en contacto con el ambiente y su superficie forma carbonato de litio, hidróxido de litio y nitrato de litio. Entre ellos el hidróxido de litio es particularmente peligroso debido a su potencialidad extremadamente corrosiva, debiéndose prestar especial atención a su impacto en organismos acuáticos.
En el proceso de producción se presenta un potencial peligro en cuanto a que las sustancias pueden
contaminar las aguas subterráneas, reservas de agua potable para comunidades. Algunas alternativas que
vemos para minimizar el riesgo de este tipo de contaminación es la producción con aguas ya contaminadas o no aptas para consumo humano. Este es el caso por ejemplo de la planta piloto del Salar de Uyuni de la COMIBOL (Corporación Minera de Bolivia) donde han sustituido partes el agua potable para la producción con agua salina del Río Grande de Lípez. 51
En zonas del norte argentino y chileno, en las cuales se extrae litio, zonas extremadamente áridas, el uso de agua potable para la extracción y producción del mineral es un riesgo para la sustentabilidad de la zona.
En Bolivia, la situación es similar. Grupos ambientalistas argumentan que el litio causará una gran crisis de
agua; y que la región ya sufre de una seria escasez hídrica que afecta a los productores de quinua, a la
crianza de llamas, a la vital industria del turismo, y a las fuentes de agua potable. Aunque los funcionarios
bolivianos aseguran que las necesidades de agua para la producción de litio serán mínimas, sus
estimaciones se basan en información muy limitada e incompleta haciendo difícil una verdadera mensura
de la situación. 52
Es la base de las críticas la información acotada, que produce dudas y cuestionamientos, a su vez esto no es
acompañado con políticas protectoras legislativas. La comunidad local es la que mayormente se muestra
preocupada, ya que allí se cambia toda su forma de vida y si tomamos en cuenta que en "la naturaleza
comercial del litio" a la que referimos, esa concentración empresarial hace que las ganancias de mercado
sean atraídas por estos sectores, entonces será necesario indagar en los patrones de justicia para tomar una decisión que conforme tanto al sector empresarial como comunidades locales afectadas y mas allá aun será necesario indagar qué sucederá en el largo plazo. Los países han desarrollado distintos puntos de vista para la explotación expresados en sus políticas de acción. Aun así, la falta de información sobre las precisiones y delicadeza con la que se debería tomar el tema, es preocupante.
El impacto ambiental es innegable, y en la explotación del litio podemos observar la mayor afectación en:
Crisis de agua Forma de vida: cría de llamas, animales, etc.
La contaminación del aire, del agua y de los suelos en la extracción del litio es generalmente una gran
preocupación. Se necesitarán enormes cantidades de químicos tóxicos, carbonato de sodio, bases y ácidos para procesar el litio. El escape de dichos químicos por medio de la lixiviación, derramamiento o emisiones atmosféricas pone en peligro a comunidades y al ecosistema.
Informes sobre el Salar de Atacama en Chile describen un paisaje marcado por montañas de sal descartada y enormes canales llenos de agua azul contaminada con químicos. Frente a estas realidades los funcionarios gubernamentales bolivianos han minimizado dichos riesgos, pese a que los informes medioambientales no ofrecen garantías para evitar dicho escenario, sumado a la falta generalizada tanto en Bolivia como también en Argentina y Chile, de controles estatales sobre el sector.
La garantía de los informes debiera de ser la piedra angular del cual se tomaran todas las decisiones, y a
pesar de ello la información brindada no satisface la exigencia de la población.
El biólogo Rodolfo Tecchi, hablando de la explotación de litio en la provincia de Jujuy Argentina, enumera
algunos de los efectos posibles de la minería del litio "Por un lado, se verá afectada la superficie de la
costra del salar, porque la obtención del mineral implica la construcción de piletas de evaporación que, en
conjunto, pueden sumar entre 300 y 600 hectáreas de superficie. Para el especialista, es necesario analizar el funcionamiento integral del salar pues, en tanto se extrae la salmuera, se pueden deprimir las napas de agua a donde lleguen los extractores.
"También hay que considerar –acotó Tecchi– que, en la provincia de Jujuy, una de las áreas donde se prevé la extracción fue declarada, hace más de treinta años, reserva provincial para la protección de la vicuña". Y agregó: "Teniendo en cuenta que cada sitio es diferente, hay que estudiar cada caso en particular, y ver los planes de las empresas para el control del impacto. Dado que son explotaciones muy rentables, no debería haber problemas en derivar una parte sustancial de las ganancias a cubrir el impacto".



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Amato, Marcela-Tkaczuk, Grecia